Cuentos de película

Que yo sepa nadie ha explicado esto, de manera que lo mejor es dejarse de pudores y contar, porque al fin y al cabo nadie se avergüenza de respirar o de ponerse los zapatos; son cosas que se hacen, y cuando pasa algo raro, cuando dentro del zapato encontramos una araña o al respirar se siente como un vidrio roto, entonces hay que contar lo que pasa, contarlo a los muchachos de la oficina o al médico. Ay, doctor, cada vez que respiro… Siempre contarlo, siempre quitarse esa cosquilla molesta del estómago.
Cortázar tem de contar. Não se pode furtar a isso e Antonioni e Chabrol e Eastwood e Godard não puderam deixar de contar. Assim eu não consigo mais deixar de contar — mesmo que seja tão miúdo que não valha a pena contar, é bem dito pelo belga: já não é questão de sabê-lo ou de querê-lo, é preciso que se conte.
Cortázar é uma aranha no sapato de Antonioni; e de Chabrol e Eastwood e Godard.
E toda vez que respiro…

0 Comments:
Post a Comment
<< Home